|
CASCO URBANO
En la propia villa, el Ayuntamiento nos pone en contacto con la
arquitectura funcional de mediados del siglo XIX: se trata de un
edificio de dos plantas, donde la fachada se sustenta sobre una
arquería con ocho arcos de medio punto y en cuyo piso superior
otros tantos balcones siguen el ritmo de los arcos.
En el centro, una torre que alberga el reloj, sirve para romper
el ritmo monótono del resto del edificio.
En la plaza nos hallamos una fuente de bronce coronada por la estatua
de Ceres, traída de Francia y exacta a una existente en la
capital Gala.
Siguiendo en la villa, en el paseo de la Alameda, la casa Villamil,
hoy dedicada a casa de Cultura. En el parque municipal hay un templete
muy en consonancia con las corrientes estéticas de fines
del XIX y en el que una inscripción dice "Recuerdo a
Vega de Ribadeo, dedicado por sus hijos y protectores residentes
en ultramar. Año 1902".
Siguiendo por el casco urbano tenemos el palacio Valledor, de
fines del siglo XVIII, con soportales que sustentan la fachada.
Frente al río Suarón está la Casa de Campo,
edificio que se articula en torno a una torre octogonal y que durante
años fue fábrica de curtidos.
No faltan en Vegadeo ejemplos de arte actual: Cesar Montaña,
escultor local nacido en el Barrio de La Abraira, dejó en
el parque de El Medal su Venus algálica y en el Noveledo,
el monumento al Herrero, ambas creaciones en bronce.
volver al inicio 

CASONAS y PALACIOS
En cuanto al patrimonio distribuido por el resto del concejo, destacan
casonas como las de Trabadelo, en Mióu, y la de Parga, en
el barrio de Ferreira; esta última cuenta con un pasadizo
que conduce hasta el río próximo.
En Meredo, hay una casa - palacio con blasón y un mazo,
hoy restaurado, que bien merece una visita.
Uno de los ejemplos más llamativos de monumentalidad palaciega
en el mundo rural lo encontramos en la casa de Lastra, en el núcleo
de Vixande (Meredo): a lo largo de los siglos XVI, XVII, XVIII y
XIX esta casa fue sede del tráfico arriero. De planta rectangular
y aspecto macizo y compacto, esta casa fue famosa y aún hoy
admirada por el inmenso número de ventanas que adornan sus
paredes, hasta el punto de que según la leyenda, llegó
a tener más que el propio Palacio Real, lo que obligó
a que el Rey exigiese a sus moradores la supresión de algunas,
hasta quedar en inferioridad con respecto a la morada regia.
Piantón
Núcleo significativo en Vegadeo es la antigua capital municipal,
Piantón. Su nombre - según algunos - se debe a que
allí tuvo su campamento la Legión Pío Antonia.
Sea o no cierto, la tradición ha querido ver en el puente
de arco de medio punto que une las dos orillas del pueblo, atravesado
por el Suarón, una muestra de la ingeniería del Imperio,
cuando en realidad se trata de un puente medieval (s. XII) que sustituyo
al primitivo de madera.
También en Piantón tenemos una admirable muestra
de la arquitectura señorial: es la llamada Casa del Rego,
imponente caserón de planta rectangular con un palomar de
forma octogonal.
Abres
En Vegadeo, es la parroquia de Abres, en el noroeste del concejo,
el territorio que atesora las muestras más granadas del patrimonio
Vegadense. En lo alto de una colina, dominando el curso bajo del
Eo a su paso por el pueblo, está el Castillo del Pividal,
con un imponente torreón almenado. El Palacio es el protagonista
de un recinto amurallado y en él destaca su blasonada fachada
de gusto Barroco, en cuyo frontón figura la fecha de construcción
del inmueble: 1674.
Cuenta el recinto con capilla, en la que guarda la imagen de una
curiosa advocación muy extendida por toda la cuenca del Eo.
Se trata de María de la Oh! Y es uno de los pocos ejemplos
que se conocen de Virgen embarazada; del siglo XVII, la imagen se
compone de talla de la Virgen y una más pequeña del
Niño que va adosada al vientre de Aquélla.
El Palacio de La Rúa, en Abres, es un significativo nombre
que hace referencia al antiguo paso de una camino real. La entrada
a la casa es una magnifica escalera labrada en piedra con balaustrada
esculpida, levantándose el edificio sobre un arco por donde
pasaba el camino.
volver al inicio 

ARQUITECTURA POPULAR
La arquitectura popular sigue en Vegadeo los cánones generales
de la comarca, con mampostería de pizarra en los muros y
losas del mismo material para la cubierta. La casa tradicional cuenta
normalmente con dos pisos: el inferior, para alojar al ganado, y
el superior, destinado a vivienda.
Dentro de la casa, el centro de la vida es la cocina - tradicional,
de lareira o lar - y el salón, pieza que actúa de
distribuidor hacia las diferentes habitaciones.
Como construcciones auxiliares nos encontramos en Vegadeo con el
cabazo, lugar destinado a guardar los salazones y embutidos procedentes
de la matanza, así como cereales; su tipología es
el denominado cabazo tipo Mondoñedo: de planta rectangular
y aupado sobre dos pilares de pizarra que se separan de la estancia
principal por medio de dos lajas pizarrosas (Tornarratos) para evitar
la subida de roedores, las paredes están hechas a base de
listones de madera de castaño con ligera separación
entre sí para permitir la entrada del viento que actúa
como secador, por eso precisamente, la orientación suele
ser O - E para encarar la habitación al viento cálido
y seco del sur.
La cubierta suele ser a cuatro aguas y con pizarra, colocándose
hiladas de piedra en las aristas para asegurar la estabilidad de
la techumbre.
No es tampoco extraño hallar - como en Abres o en Piantón
y en algunos núcleos más - muestras del cabazo tipo
Ribadeo; realizado en paramento de pizarra, colocada de tal modo
que quedan huecos en la pared para permitir el paso del aire. Normalmente
la piedra es vista, salvo en las casas de mayor poderío económico,
donde el paramento se carga de cales.
En cualquier núcleo del concejo encontramos buenas muestras
de arquitectura popular.
volver al inicio 
IGLESIAS y CAPILLAS
Es rico Vegadeo, ámbito en el que el monumento más
joven es la propia iglesia Parroquial, inaugurada en 1854: de planta
rectangular, cuenta con tres naves interiores y una cabecera que
conecta con el cuerpo principal a través de una torre rematada
con un pequeño pináculo. En realidad, la Iglesia representa
el nacimiento de Vegadeo como capital municipal y es el símbolo
del empuje y el dinamismo de mediados del siglo XIX.
Piantón sí nos ofrece una excelente muestra en este
capítulo con un Templo del XVI en donde la torre -campanario
confiere a la construcción un aspecto aéreo. En sus
retablos se dan cita varias muestras de la imaginería Barroca
que apuesta por el gusto y la tradición local, junto con
piezas del siglo XIX elaboradas por los "santeiros" locales,
artesanía que tuvo raigambre en Piantón, como la tuvo,
también, un telar que funcionó hasta fines del XIX.
Pero el patrimonio religioso en Piantón no sólo es
inanimado; la espléndida panoplia de figuras articuladas
con que cuenta, le han permitido realizar una Procesión de
Semana Santa en la que se dan cita gentes de dentro y fuera de la
comarca.
Magnífico ejemplo del paso del camino de Santiago es la
Iglesia de Santiago de Abres, en el pueblo homónimo y que
mantuvo un hospital de peregrinos. Cuenta con un pórtico
pavimentado con grandes lajas de pizarra y dos arcos que se abren
al exterior. De tres naves, sus retablos dan muestra de cómo
la nobleza local entendió y captó el sentido estético
del Barroco. Este Templo del XV sufrió reformas en los siglos
XVI y XVIII y obtuvo un privilegio de Pío VI.
Las capillas se hallan repartidas por todo el territorio municipal;
Meredo, Porzún, Abres, Guiar - donde se halla la Iglesia
del XVII dedicada a Ntra. Señora de Covadonga -, Mióu
y Louteiro, conservan ejemplos de ellas.
Las capillas, todas ellas en pizarra y cubiertas con este mismo
material, cuentan con espadaña y campanario, y es la escasez
de ventanas un rasgo omnipresente. La arquitectura de las mismas
se adapta al terreno, siendo la época de esplendor constructivo
los siglos XVI y XVIII.
volver al inicio 

ARTESANÍA
De artesanía, poco queda en el concejo, tal vez porque el
despegue industrial de mediados del XIX condenó a los oficios
a un prolongado languidecer. La cestería en pueblos como
Louteiro o los "zoqueiros" (constructores de madreñas)
son sólo un recuerdo, como ocurre con los carpinteros de
ribera.
Lugares como Meredo o La Ferrería albergaron herreros que
hoy tiñen el recuerdo de tiempos pasados y sólo funcionan
molinos como el de Las Aceñas o el de La Ferrería,
ambos en Abres.
volver al inicio 

|